El blanco de un abrazo

A nadie se le ocurriría ponerle colores a los abrazos ni a los besos, pero han pasado cosas. No sé lo que ha pasado: risas, adrenalina, alcohol y mil historias que no llevaron, nunca, a ningún sitio. Sigo tan perdido como antes; puede que más. Ya no queda nada que me conmueva, que me motive….

Cuando la conocí

Cuando la conocí (cuando te conocí) me enamoré de su risa; me dije: con esa mujer todo será alegría, besos, risas, paz y un punto de locura, que tanta falta me hace. Dije “cuando la conocí” (“cuando te conocí”), pero realmente aquel momento, aquel flechazo no fue sino el principio del fin. Porque luego la…

Aprieta el gatillo

Cansado de que esta guerra mía no sea nuestra sino tuya y mía. Pronto llegaré a una vuelta de tuerca maliciosa, entre un campo de batalla erizado de picas, cadáveres y desolación. Sigo queriendo llegar a ese punto, pero por las noches cierro los ojos e imagino que hueles a melocotón y jazmín. No sé…

Y mirarte otra vez

Quizá esto debiera empezar como un poema, pero hoy no tengo ganas de ponerte en otro poema. Quizá mejor en esta prosa aciaga, desdichada. Me sobran los motivos para no escribirte más, para llenar esta bitácora y esta web de otras letras y otros sueños y otra vida. Porque me equivoqué, creí que esta vez…

Este poema puede matarte

Este poema puede matarte; puede pasar por encima de ti, a través de ti; desnudarte de tus ropas y tu carne y tus huesos, y dejarte con el alma al aire, para que la devore la vida. Este poema puede matarte, puede matarnos. Puede enterrarnos en lágrimas, puede cegarnos de dolor, puede ahogarnos de pena,…

En la tormenta

Siento que esto no se acaba, y espero el fin. Después de tanta guerra, de tanto dolor y tantos amaneceres inciertos, tantas noches en que me acuesto con la desesperación y la resignación a partes iguales, sabiendo que la siguiente aurora no traerá más que la misma mierda, la misma guerra. Tras tanto camino, tanto…